Auckland, Nueva Zelanda. Una ciudad impoluta en donde, por lo que parece, el graffiti no tiene lugar. No es del todo así.
Frost 45 y Adict pertenecen a dos generaciones diferentes de escritores de la escena “kiwi” pero que coinciden en una misma voluntad. Mantener su actividad pese a la dificultad propia de una ciudad en la que el graffiti está tan fuertemente perseguido como rápidamente eliminado.
Via Mtnworld.